lunes, septiembre 18, 2006
Primer encuentro

No.1 Este blog pretendía hacer un diario de nuestras vivencias cotidianas, de lo que sentimos y pensamos, de lo que nos molesta y nos disgusta, lo que nos agrada y fascina. Digo al inicio que pretendía ser, porque en estos momentos atravesamos una crisis como todas las parejas, y el futuro ahora parece tan incierto, nuestros caminos han sido divididos, quizás en otro momento haya tiempo para hablar de esto, y creo que eso seria lo más necesario y apropiado ya que es el objetivo principal de este espacio, pero por ahora quisiera decir como fue que te conocí, y como es que llegamos a estar juntos, claro te contaré todos aquellos detallitos de los que guardo memoria y que quizás no conozcas o quizás con el tiempo se fueron olvidando. Bien, recuerdo que estaba en exámenes finales del semestre, cuando comenzamos a platicar por el msn, quizás te interese como fue que llegaste a tener mi dirección, bueno pues creo que no fue mera casualidad, resulta que una de tantas noches vi que alguien con el nick de Alas Rotas había dejado un comentario en uno de mis escritos, así investigue de quien se trataba, llegue a tu blog y leí tus poemas, y me quede encantado por tu forma de escribir, hasta ese momento y te lo puedo jurar, no había leído poemas que fueran así de crudos, algunos cargados de una melancolía muy profunda pero sobre todo muy bien trabajados y bien escritos, la primer palabra que se me ocurrió para describirlos y describirte como escritora fue “profesional”. Así fue como llegue a conocer tu espacio, y como tu conociste el mío. Recuerdo que una noche mientras platicaba con Gio, me dijo que si había problema porque ella le diera mi dirección de correo a alguien, le dije que no, que estaba bien, unos momentos mas tarde me agregaste en tu msn, y comenzamos a platicar, hablamos de literatura, de ocupaciones, y así siguieron las noches, creo que fue a la segunda que escribimos mi muerte con el funeral y todo. Eran noches interminables y no porque fueran pesadas, sino porque hablábamos de cualquier cantidad de cosas, y nos la pasábamos muy bien. Al poco tiempo, y creo que si fue muy poco te dije que quería conocerte, porque tenias puesto de avatar una fotografía tuya que apenas se distinguía, así que te la pedí para verla bien y accediste, luego bajo la advertencia de que no te harías responsable de cualquier daño psicológico me dejaste verte por la webcam, esta fue creo la primera vez que pude verte bien, y desde que me enamore de tus ojos tan hermosos que siempre han sido, llenos de luz y ternura. Recuerdo que aquella vez que me dejaste verte por la web cam yo veía los pies de alguien que estaba acostado en la cama que estaba detrás de ti, cuando te pregunte quien era me respondiste que era tu marido, no negare que en ese momento se borro la sonrisa de mis labios pero la recupere unos instantes después cuando me dijiste que tan solo era tu primo que se había quedado dormido en tu cama.
Siguieron los días, y aunque no siempre me dejabas verte por la web cam aunque te lo pedía con insistencia, nos seguimos conociendo, y cada vez hablábamos de otras cosas mas personales, como que irías en unos días a Tehuacan a visitar a tus papas, o que yo había reprobado algunas materias jaja! Había en ese entonces tantas cosas que platicábamos, que una noche como otras platicando te preguntaba si podría mandarte mensajes estando yo aquí, y me dijiste que si, me explicaste como hacerlo, solo que yo no pude así que tu me mandaste un mensaje, el primer mensaje que por desgracia perdí junto con mi celular tiempo después, decía : “claro que se puede precioso” ... cuando lo leí me quede mudo, quizás lo decías así por bromear porque hasta ese momento aun no sabíamos que llegaríamos a ser novios, ni yo sabia que te gustaba y aunque confieso que desde que mire tus ojos me gustaste, aun no me había enamorado de ti. Llego diciembre, yo estaba de vacaciones y tu tenias ya los planes de ir a Tehuacan para pasar navidad y año nuevo con tu familia, mientras tanto nosotros seguíamos platicando, y ahora que teníamos otro medio para no perder contacto el uno con el otro, nos la pasábamos todo el día enviándonos mensajes, creo que hasta cuando hablábamos por msn también nos mandábamos mensajes, y fue por medio de esos mensajes que te dije que iría a verte cuando estuvieras en Tehuacan, creo que no me creíste y aun hasta unos instantes antes de que me vieras saliendo de la Terminal no lo creíste. Todo fue así, esa noche después de haber estado platicando por la tarde por mensajes te conté que en la noche iría a una posada con mi amiga Denisse y con un amigo, porque aun no había invitado a nadie y pensaba decirle a Ismael o Rogelio, su hermana y su prima a esa posada, platicábamos por mensajes y me habías pedido que te llevara un chocolate, y cuando llegue al lugar vi que había una tienda abierta las 24hrs, muy raras por aquí porque como sabes no hay tantos Oxxos ni 7eleven como en Monterrey, entre a comprarte el chocolate que me habías pedido antes de hacer cualquier otra cosa, luego en los mensajes te contaba que habíamos hecho panetone y que cuando fuera a verte te llevaría uno, porque los habíamos estado preparando en mi casa con mi hermano César. Te mencione solamente esa noche que iría, y te dije que en unos dos o tres días te visitaría. Al día siguiente recuerdo que estuve investigando tarifas de autobús, haciendo cuentas para ver si me alcanzaría y cuantos días podría estar por allá, después te dije a ti que haría el viaje al día siguiente y aunque no me creíste pero me dijiste que estaba perfecto y que tenias ganas de conocerme. Llego el día siguiente, estaba muy nervioso porque nunca había viajado solo y mucho menos a un lugar que no conociera, era la primera vez que iba a una Terminal de autobuses (que tampoco conocía, ni sabia siquiera como llegar) con los nervios al tope pero con la emoción de por fin conocerte salí de mi casa con rumbo a la Terminal, te había prometido unos chocolates así decidí tomar un camino por el que sabia había un samborn's, entre me dirigí a la sección de dulces, y ya que estuve ahí no me quede un buen rato buscando unos chocolates que te fueran a gustar… no pensé que siendo chocolate te iba a gustar jeje! Luego vi unas macetitas de dulces de colores y me gustaron así que también te lleve una, y curiosamente de entre todas las que había que tenían mensajitos de esa flor que tome era una que decía “Te Amo” y créeme que no lo elegí por aquel mensaje, porque cuando te la di me quede tan sorprendido como tu al leerlo, pero cuando note tu reacción sentí mucha alegría, porque siendo la primera vez que nos conocíamos en persona, y que te diera una flor con un mensaje así pudo haber significado que me dejaras ahí en medio de la calle, y te hubieras ido para siempre, y sin embargo lo que dijiste fue: “buscaste una con mi nombre” . Regresando al samborn´s, tome las cosas pase a que las envolvieran, luego de nuevo tome camino hacia la Terminal, compre el boleto y subí al autobús, durante todo el camino iba perdido en el paisaje hasta que se hizo de noche y ya no vi mas que oscuridad, iba pensando en si me pasara algo mientras iba para allá, también en como seria cuando te conociera, como serias, como te encontraría. Seguramente estarías sentada en una banca esperándome, o también había la posibilidad de que no estuvieras y entonces no se que haría, me regresaría en ese momento o que pasaría conmigo. Recuerdo que al subir al autobús te mande un mensaje que luego se volvió en un mensaje común entre nosotros cada vez que te iba a visitar, “ya estoy sobre el burro” al que respondiste, “te veo en la central”. Cuando llegue a Tehuacan me equivoque de lado y quise salir por otra salida pero al llegar estaba cerrado, me di la vuelta y camine hacia la salida donde estabas ya esperándome porque me habías mandado un mensaje diciendo que “donde estaba” porque ya habían anunciado la llegada desde hacia unos minutos y aun no había aparecido. Sali hacia la sala de espera donde ya estabas tu, iba con el celular en la mano intentando responderte el mensaje, cuando levante la cara y mire a todos lados buscándote… y ahí estabas, recargada sobre la taquilla con una falda de mezclilla azul, sino mal lo recuerdo llevabas una chamarra color crema o beige y traías puesta una blusa amarilla. Me mirabas y con una sonrisa me recibiste, recuerdo ese momento los dos sonriendo, nos encontramos y nos dimos un abrazo, sonreímos de nuevo, y salimos de la Terminal hacia tu automóvil que lo habías dejado en un estacionamiento cerca de ahí. Luego me llevaste a dar una vuelta por Tehuacan mientras platicábamos y me decías que, que hubiera hecho si en lugar de ser tu, hubiera sido un sádico jaja.. no supe que responder, solo te dije “pues ya estaría de dios” jaja! Pero gracias a dios que eras tú, también me decías que cuando llegáramos a tu casa debía estar preparado porque tus papas eran algo desconfiados y que si me preguntaban de donde nos conocíamos debía decir que hacia un año nos conocíamos de un foro al que entrabas, y que nos habíamos conocido en la reunión anual del año pasado. Esa noche cenamos con tus papas, que muy amablemente me invitaron, entre las cosas que recuerdo que cenamos fue una carne asada que tu papá preparo, y también un café muy rico que tu me preparaste, y aunque no fui precisamente el mejor conversador del mundo me pase un rato muy agradable con tu familia. Luego estuvimos viendo fotografías sentados en tu sillón, después de un rato platicábamos y tu tomaste un cojín y lo abrazaste y te recargaste sobre el respaldo, yo te imite al recostarme también y mientras tu me platicabas de los lugares a los que habías ido, yo estaba perdido en la hermosura de tus ojos, y de vez en cuando miraba tus manos, tus dedos, y tenia tantas ganas de tomarlas, de sentirlas, también recuerdo que mientras hablabas jugabas con tu pelo, con tus rizos, que siempre me han gustado mucho. No hubiera querido que ese momento se terminara… pero desafortunadamente llego la hora de irme, y te ofreciste a llevarme al hotel donde (creo que se me olvido mencionarlo) luego de haber llegado fuimos para registrarme. Fue en ese momento cuando te di los chocolates y la flor. Quedamos que al día siguiente pasarías por mi e iríamos a que yo conociera el lugar. De regreso a mi habitación, para pasar una de las noches mas largas que haya tenido, no dejaba de pensar en ti y en las ganas que tenia de que hubiéramos podido seguir ahí juntos yo admirándote eternamente viendo brillar tus ojos y escuchando tu voz. Y esa noche estaba ahí encerrado en la oscuridad de la habitación que era enorme porque me habían dado un cuarto para 6 personas o mas, porque tenia 2 camas matrimoniales y una individual. Al día siguiente a la hora que habíamos acordado no había señal de ti, comenzaba a sentir un poco de miedo, así que fui afuera del hotel, compre una caja de cigarros, miraba para todas partes esperando verte pero nada, luego me llamaste después de unos 20 o 30 minutos diciéndome que ya estabas por llegar, y que te habías retrasado porque tu papá se había llevado el carro. Que gran alivio fue verte de nuevo.
 Salimos hacia la planta de Peñafiel para conocerla, dimos el recorrido guiado. Fue interesante hasta eso saber la historia del lugar porque desde tiempos prehispánicos ese lugar era ya famoso por sus manantiales. Luego de ahí, y ese nombre del lugar siempre me cuesta recordarlo, pero es un cerrito al que se puede subir por unas escaleras medio derruidas y un poco complicadas de subir, pero con todo y eso llegamos a la cima y desde ahí podíamos ver todo Tehuacan, ahí estuvimos un buen rato platicando de muchas cosas, te conté muchas cosas de mi vida que con nadie mas había podido platicar, pero contigo había sido diferente porque parecía ser que tenia la necesidad de decírtelo, de que tu supieras todo eso que tenia guardado y no había podido contarle a nadie mas, tu también me platicaste bastantes cosas de tu vida, cosas de tu familia, relaciones anteriores, en fin aquella vez platicamos por un buen rato, luego quisiste arrojarme al barranco jaja, bueno simuladamente porque estábamos jugando porque ya estábamos por irnos y estábamos parados a la orilla mirando el lugar.
 Esa misma tarde fuimos a un pueblo cercano a comer paletas de hielo, después de habernos perdido y pasado de la entrada del pueblo por varios kilómetros, en los que pasamos por sembradíos de caña, y hasta que encontraste un lugar para darnos vuelta y regresar… (donde casi perdemos el escape de tu auto al echarnos de reversa). Bueno, luego de toda esa travesía llegamos al pueblito y entramos a una tienda pequeña y algo oscura de paletas, y para sorpresa mía estaba llena de gente, compramos nuestras paletas y nos salimos a sentar a una banquita que estaba en la entrada de la tienda. Fue muy hermoso estar ahí contigo, me imagina como seria si algún día estuviéramos juntos como pareja y saliéramos de viaje a un lugar exótico, y recorriendo todo México, como habíamos ido platicando durante el camino, y yo lo imaginaba así, haciendo ese viaje maravilloso a tu lado. De regreso ubicando bien donde era la salida para no volver a perdernos, volvimos sobre nuestros pasos a Tehuacan, pasamos a recoger a tu mamá a su negocio, ahí me presentaste a tu primo Ernesto quien me dijiste era como tu hermano mayor, volvimos a tu casa, cenamos, comimos chocolates y frutas secas, tomamos licor de menta con tus papas, y nuevamente nos quedamos platicando en tu sillón. Mientras platicábamos salio tu papá excusándose muy graciosamente para no interrumpir nada, y me invito a comer al día siguiente, eso creo que te sorprendió porque me dijiste que tu papá no acostumbraba hacerlo, para mi ese gesto fue un halago, porque no creí ser tan bien recibido en un lugar que no conocía, y tuve la suerte de conocerlos a todos. Aquella noche me regrese en un taxi al hotel, te extrañaba mucho y creo que desde ese entonces siempre que tenia que regresarme a mi casa, me quedaba mudo, queriéndote decir que no me dejaras ir, que quería estar a tu lado para siempre, y es que cuando estamos juntos todas las cosas cambian y somos muy diferentes, podemos platicar y llevarnos muy bien, entendiéndonos quizás no a la perfección pero si bastante bien.  Al día siguiente pasaste por mi, sacamos las cosas del hotel porque por la tarde regresaría a mi casa, como dije antes no hable mucho, y pensabas que ya me había aburrido de estar ahí, pero lo que pasaba es que no sabia como decirte que me gustaba tanto estar contigo que hubiera deseado quedarme en ese lugar junto a ti para siempre. Fuimos a una hacienda que la habían convertido en parque aunque estaba algo descuidado el lugar ya, pero eso no importaba, caminamos hasta que llegamos a la sombra de un árbol y nos recostamos sobre una plancha de metal que usan para hacer ejercicio, veíamos el solo colarse entre las ramas del árbol, los cientos de hormigas que habían en el suelo, las flores amarillas del campo. Tu me recitabas algunos fragmentos de poemas que te sabias, y yo te escuchaba con atención, luego me recosté sobre tu brazo y fue tan hermosos sentirte a mi lado, sentir la suavidad de tus brazos… aunque luego al poco rato me sacaste volando al piso, y estuvimos jugando a ver quien saca al otro de la plancha de metal, claro fue que yo no pude ganar en ninguna ocasión, luego cambiamos de lugar y yo me senté y tu te colocaste apoyando tu cabeza en mis piernas, y entonces pude sentir tu pelo, y acarícialo y delinear tu rostro y tus facciones, y desde aquel momento me di cuenta que no hay otra mujer mas hermosa y maravillosa que tu, porque desde que nos conocimos te he admirado, y el hecho de estar ahí, con una mujer a quien siempre considere como mi ídolo, no lo podía creer, era como algo profano el siquiera tocar uno de sus cabellos.
 Después tuvimos que regresar a tu casa para comer con tu papá, los dos con pocas ganas porque hubiéramos preferido estar mas tiempo ahí juntos. De vuelta a la Terminal, mientras dábamos vueltas para hacer tiempo me decías que, como me habías parecido después de ahora si conocerte, y te dije que eras una mujer maravillosa y aun lo creo, y ahora que lo escribo me duele mucho saber que estamos tan distantes, tan separados no solo por kilómetros… añoro esos días, tan cargados de felicidad, con tanta paz, y tanto cariño que había entre nosotros. Así fue como después de haber pasado esos 2 días y medio tuve que regresar… antes de eso, pasamos a un café donde tomaste una servilleta, que luego la hiciste en forma de flor, aun hoy la conservo. Nos sentamos en la Terminal y veía el reloj como pasaban los 10 minutos mas cortos de la historia deseando que se detuviera para seguir ahí contigo, con mi cabeza recargada sobre tu hombro, pensando en que será mañana cuando me despierte y salga a la calle y este en un lugar donde tu no estas. ¿Qué será ahora de nosotros que tan lejos estamos? Desearía poder repararlo todo cuanto se fue debilitando, desearía estar contigo en el mismo lugar y caminar y platicar tan tranquilamente como en aquellos tiempos, y volver a ver tus sonrisas, esas que decías tu nunca tenias, pero ahora se que es de lo mas bello del mundo el verte sonreír, o escuchar tus risas.
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